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sábado, 18 de diciembre de 2010

EsTaMpAs CaLeTeRaS


Cae la tarde en la Avenida.


Caminito a San Juan.


Amanece tras el Risco.


Huele a salitre.


domingo, 28 de octubre de 2007

AlBeRt CaMuS 3.3

" ... las casas desnudas de los árabes o de los españoles. El lugar en donde prefiero vivir y trabajar (y, cosa más extraña, en donde no me importaría morirme) es la habitación de un hotel. Nunca he podido sentirme a gusto en eso que se da en llamar vida de interior (y que es con tanta frecuencia lo contrario de la vida interior); esa felicidad a la que llaman burguesa me aburre y me asusta".

(Idem)

AlBeRt CaMuS 3.2


" ...una verdad que siempre me ha impelido a acoger los síntomas del confort o del acomodo con ironía, con impaciencia y, a veces, con ira. Aunque vivo ahora sin la preocupación del mañana y, en consecuencia, como un privilegiado, no sé poseer. De lo que tengo, y que siempre se me brinda sin haberlo buscado, no puedo conservar nada. Me parece que no tanto por la prodigalidad cuanto por una forma diferente de escatimar: soy avaricioso de esa libertad que se esfuma en cuanto aparece el exceso de bienes. No ha dejado nunca de parecerme que el mayor de los lujos coincidía con cierta indigencia. Me gustan..."

(Idem)

AlBeRt CaMuS 3.1


"No por ello deja de ser cierto lo que dije antes. Conozco a veces a personas que viven rodeadas de fortunas que no puedo ni concebir. No obstante, tengo que esforzarme para comprender que haya quien pueda envidiar esas fortunas. Viví, hace mucho, durante ocho días colmado con los bienes de este mundo; dormíamos al raso en una playa, me alimentaba con fruta y me pasaba la mitad del día en unas aguas desiertas. Aprendí entonces... "

(Prefacio a El revés y el derecho, Albert Camus)


AlBeRt CaMuS 2


"Hay una soledad en la pobreza, pero una soledad que le devuelve su precio a cada cosa. Con cierto nivel de riqueza, el propio cielo y la noche cuajada de estrellas parecen bienes naturales. Pero en la parte de abajo de la escala, el cielo recupera pleno sentido: una gracia inestimable. ¡Noches de verano, misterios en los que crepitaban estrellas!

(Entre sí y no, recogido en El revés y el derecho, Albert Camus)


lunes, 1 de octubre de 2007

AlBeRt CaMuS 1


"Y hete aquí que vuelvo a esos recuerdos. De este jardín que hay del otro lado de la ventana sólo veo las tapias. Y esas pocas frondas por las que corre la luz. Más arriba aún, el sol. Pero de todo ese júbilo del aire que se nota fuera, de todo ese gozo repartido por el mundo, no diviso sino sombras de ramas que juguetean en mis visillos blancos. Y también cinco rayos de sol que vierten con paciencia en la habitación un aroma a hierbas secas. Si llega una brisa, las sombras se animan en el visillo. Si una nube tapa el sol y lo destapa luego, surge de la sombra el amarillo deslumbradoe de ese jarrón de mimosas. Basta con eso: un único resplandor naciente y heme aquí rebosante de un gozo impreciso que me aturde. Es una tarde de enero lo que me pone así frente al revés del mundo. Pero el frío sigue en la trasera del aire. Por doquier una película de sol que podría quebrarse con la uña, pero que le pone a todo una sonrisa eterna. ¿Quién soy y qué puedo hacer sino entrar en el juego de las frondas y la luz? Ser ese rayo en que se me consume el cigarrillo, esa suavidad y esa pasión discreta que alienta en el aire. Si intento alcanzarme, lo hago en lo más hondo de esa luz. Y si intento entender y paladear ese exquisito sabor que revela el secreto del mundo, a quien encuentro en lo más hondo del universo es a mí mismo. A mí mismo, es decir, esa emoción extrema que me libera del decorado"

(Albert Camus, El revés y el derecho)