La foto de arriba podría servir para uno de esos post que suelo titular "Agudeza Visual".
Pero no, esta vez no se trata de un juego.
La foto es una de las que te muestra Google si tecleas la expresión con la que he dado título a este post.
La Wikipedia ofrece la siguiente definición de lo que es la obsolescencia programada:
"Se denomina obsolescencia planificada u obsolescencia programada a la determinación, planificación o programación del fin de la vida útil de un producto o servicio de modo que este se torne obsoleto, no funcional, inútil o inservible tras un período de tiempo calculado de antemano, por el fabricante o empresa de servicios, durante la fase de diseño de dicho producto o servicio. La obsolescencia planificada tiene un potencial considerable y cuantificable para beneficiar al fabricante dado que el producto va a fallar en algún momento, obligando al consumidor a que adquiera otro producto nuevamente".
El domingo pasado pusieron en la 2 de TVE un documental buenísimo acerca de la obsolescencia programada y la cultura del comprar, usar y tirar en la que vivimos todos inmersos.
Cuando digo "todos" quiero decir "el 20% de la población mundial".
Esa es, para ti y para mí (que vivimos en el "primer mundo"), la única que cuenta.
Cuando digo "todos" quiero decir "el 20% de la población mundial".
Esa es, para ti y para mí (que vivimos en el "primer mundo"), la única que cuenta.
El documental ya ha sido subido a Youtube:
Se titula "Comprar, tirar, comprar" y puedes verlo aquí.
Esta es una bombilla corriente. Supongo que, en tu casa, alguna vez habras tenido que cambiar alguna.
¿Por qué se funden las bombillas?
Muy sencillo: por voluntad expresa del fabricante, que las ha diseñado concienzudamente para que no duren más de un máximo de horas determinado. Las bombillas han sido testadas antes de salir al mercado. Y han sido sometidas a una suerte de proceso de selección natural inverso: sólo las menos aptas sobreviven. Sólo aquellas cuya vida útil no es demasiado larga son lucrativas, aptas para ser comercializadas.
Éstas bombillas son las que puedes encontrar en una ferretería o en una gran superficie.
La tecnología para fabricar bombillas más duraderas existe.
Ello beneficiaría a tu bolsillo.
Ello beneficiaría al medio ambiente.
Pero quien comercializa las bombillas no está pensando más que en su bolsillo: no en el tuyo, ni en el medio ambiente.
El documental muestra documentos y normativas internas de los fabricantes de bombillas en los que queda demostrado que la obsolescencia programada es la filosofía empresarial en la que se han basado sus directrices productivas durante los últimos 50 años.
Esto es una impresora corriente.
La típica impresora que cuando se estropea llevas a arreglar y te dicen: "repararla le va a salir más caro que comprarse una nueva". En ese momento tratas de preguntarte qué ha pasado. Siempre has sido muy cuidadoso con tu impresora: nunca le has dado puñetazos ni has apretado todos los botones al mismo tiempo cuando se negaba a ejecutar una orden de impresión. No es justo, pues, que te haya dejado en la estacada de esta manera.
Y sin embargo, todo estaba programado.
Desde que la compraste su obsolescencia estaba programada.
En el docuental muestran cómo tu impresora lleva un chip en su interior que cuenta el número de impresiones realizadas. Cuando llega a un número determinado que ahora no recuerdo, el chip avisa a la impresora de que ha llegado la hora de morir.
El resto de la historia ya la conoces.
Esto es un Iphone.
Bueno, la batería de un Iphone.
Un estudiante norteamericano ganó un pleito contra Apple alegando que las baterías del Iphone tienen una vida de 18 meses y que no son reemplazables.
Creo que las nuevas versiones del Iphone han mejorado la vida de sus baterías (eso acabo de leer en un foro de internet... aunque a veces estos foros son tan fiables como el presentador de una tertulia de Intereconomía). Sin embargo, en el momento de la denuncia contra Apple parece que el estudiante llevaba razón.
Actualmente Apple es la segunda empresa del mundo más cotizada en bolsa (la primera es la petrolera Exxon).
A estas alturas supongo que tu agudeza visual te ha permitdo distinguir lo que se ve en la primera foto de este post.
Tú vas a tirar la bolsa de basura cada noche al contenedor de la esquina.
El "primer mundo" tira toda su basura tecnológica en los países pobres o en vías de desarrollo. A veces les paga por ello. Otras veces les dice que es tecnología que ellos pueden reutilizar. Pero no es así. El documental enseña cómo esa chatarra inservible se amontona en basureros inmensos que crecen en la cuenca de un río o en las afueras de las ciudades.
La publicidad es por lo general entretenida, sugerente, ágil, ingeniosa.
La publicidad es efectiva: produce tan buen rollo que dan ganas de comprar.
Sin embargo, si lo piensas dos veces, o tres, de lo que dan ganas es de vomitar.
Nota: Si te he parecido exagerado, ambiguo, impreciso o poco convinvente, por favor no dejes de ver el documenal. Si te he parecido todo lo contrario a eso, por favor no dejes de ver el documental.





































