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lunes, 2 de mayo de 2011

aDiÓs, SáBaTo


"Existe cierto tipo de ficciones mediante las cuales el autor intenta liberarse de una obsesión que no resulta clara ni para él mismo. Para bien y para mal, son las únicas que puedo escribir. Más, todavía, son las incomprensibles historias que me vi forzado a escribir desde que era un adolescente".

(Sobre héroes y tumbas: Ernesto Sábato)

"El principal problema del escritor tal vez sea el de evitar la tentación de juntar palabras para hacer una obra. Dijo Claudel que no fueron las palabras las que hicieron la Odisea, sino al revés"

(El escritor y sus fantasmas: Ernesto Sábato)

Nota: el retrato de Sábato lo tomo prestado de este blog.

viernes, 17 de diciembre de 2010

CaSo GaLgO

 "El gran mérito de la injusticia consiste en parecer justo sin serlo. Hay que dotar, pues, al hombre perfectamente injusto de la injusticia perfecta sin quitar nada de ella, y que cometiendo los más grandes crímenes sepa crearse una reputación de hombre de bien; que si llega a dar un paso en falso se rehaga inmediatamente; que sea tan elocuente que convenza de su inocenia a los mismos ante quienes sus crímines habrán de acusarle; bastante atrevido y bastante poderoso, ya por sí mismo, ya por sus amigos (...) He aquí el hombre injusto".


(Platón: La República, Libro Segundo, IV)

viernes, 5 de noviembre de 2010

rAbiOsA aCtUaLiDaD 2



La guerra es también hoy, como en tiempos de Platón, un asunto de rabiosa actualidad.

En su obra La República el filósofo griego dedica algunas páginas a diferenciar la guerra y la discordia:

"Me parece que así como la guerra y la discordia tienen dos nombres diferentes, son también dos cosas distintas que hacen relación a dos objetos también diferentes. La una se da en lo que está unido a nosotros por lazos de sangre y de la amistad, la otra, en lo que nos es extraño. La enemistad entre allegados se llama discordia; entre extraños, se llama guerra"

Los conflictos bélicos entre las diferentes polis griegas que tuvieron lugar a finales del siglo V a.C. han sido bautizados por los historiadores con el siguiente nombre: "Guerra del Peloponeso".

No obstante, según Platón, dicho nombre no debe de ser exacto, pues "los griegos son entre sí allegados y parientes, y extranjeros respecto a los bárbaros"

Por lo tanto, las disputas entre griegos de distintas polis son sólo "discordia" mientras que aquellas que enfrentan a griegos y bárbaros sí pueden calificarse de "guerra":

"Cuando entre griegos y bárbaros surja cualquier desavenencia y vengan a las manos, esa, en nuestra opinión, será una verdadera guerra; pero cuando sobrevenga una cosa semejnte entre los griegos, diremos que son naturalmente amigos, que es una enfermedad, una división intestina, la que turba la Hélade, y daremos a esta enemistad el nombre de discordia".

Corrijamos, pues, a los historiadores, y digamos, en nombre del ideal platónico: "Discordia del Peloponeso".


Hace una semana salió a la palestra informativa la revelación desde WikiLeaks de los secretos mejor guardados por el gobierno de EEUU acerca de su intervención en Irak. Era la cara B del conflicto: torturas a prisioneros, matanza de civiles, cifras de muertos, abusos, atropellos... En definitiva: todo lo que sospechábamos, todo lo que decíamos o pensábamos (y veíamos incluso en algunas películas) pero que no habíamos podido corrobar por escrito.

Los Convenios de Ginebra constituyen una serie de normas internacionales para humanizar la guerra y minimizar sus efectos sobre soldados y civiles. Fueron creadas entre 1864 y 1977, es decir, en los siglos XIX y XX.

Cuando Platón reivindica, para los griegos, el modelo de la "discordia" frente al de la "guerra", de lo que se trata a fin de cuentas es de lo mismo: de humanizar la guerra:



"Por lo tanto, hay que acabar con el despojo de los muertos, y con el rehusar al enemigo el permiso para llevárselos (...). Tampoco llevaremos a los templos de los dioses las armas de los vencidos, sobre todo si son griegos, como para hacer con ellas ofrendas, si en algo apreciamos la benevolencia de los demás griegos. Temeríamos manchar los templos, adornándolos con los despojos de nuestros vecinos, a menos, sin embargo, que la divinidad disponga lo contrario".

No olvidemos que todo esto queda referido en ese extenso diálogo en el que Sócrates conversa con algunos de sus discípulos:
"-¿Qué piensas de la devastación del territorio griego y del incendio de las casas? ¿Qué harán tus soldados respecto a los enemigos?

-Deseo saber tu opinión en este punto -dijo.

-Mi opinión es que no se debe devastar ni quemar; y sí contentarse con tomarles todos los granos y frutos del año".

Platón es cándidamente benévolo en este punto y la descripción de como deberían ser los enfrentamientos entre griegos está recorrida por un noble sentido del fair play que nos recuerda al de dos aristócratas ingleses que se baten en duelo. 

Dicho esto, lo cierto es que su concepción de la guerra como discordia coincide con el espíritu de las Convenciones de Ginebra, en cuya base encontramos una preocupación por el sufrimiento humano ajeno.


Hay una cosa que me gusta de estas ideas de Platón:

Él no hubiera consentido que suníes y chííes se dejaran de tratar como "allegados y parientes" y llevaran su discordia más allá... hacia una guerra cruenta, criminal e indigna.

Hay en cambio otra cosa que no me gusta tanto:

Su distinción entre griegos y bárbaros es la misma que hoy en día reproducen fidedignamente las grandes potencias que se embarcan en guerras de esta índole.

Lo único que cambia es quienes son los griegos y quienes los bárbaros.

En el caso de Irak, la cosa está bien clara:

A las fotos me remito.

viernes, 29 de octubre de 2010

rAbiOsA aCtUaLiDaD 1


Este hombre se llama Francisco Javier León de la Riva.

Francisco Javier es un político.

Hace unos días declaró públicamente lo siguiente:

"Lo que clama al cielo es lo de la ministra de Sanidad y Política Social. Cada vez que la [sic] veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a contar aquí"
Las declaraciones de Francisco Javier son las de un político que habla de una mujer que tiene su misma ocupación. 

Esa mujer se llama Leire Pajín.

Durante una intervención en el Senado Leire Pajín usó varias lenguas y Francisco Javier dijo:

"Cada vez que habla, no sé si está demostrando que es tonta en cinco idiomas, pero estoy cerca de pensarlo".
También la definió en otra ocasión así:

"Es una chica hábil que va a repartir condones a diestro y siniestro"


Este otro hombre se llamaba Aristocles.

Pero se le conoce por su apodo: Platón (el de anchas espaldas).

Platón fue un filósofo, y casi llegó a ser un político.

Hace dos mil cuatrocientos años escribió lo siguiente:

"No hay en la república oficio alguno que sea propio únicamente de las mujeres"

"En el gobierno de un Estado no hay ocupación que sea propia de la mujer o del hombre en cuanto tales, sino que, habiendo dotado la naturaleza de las mismas facultades a los dos sexos, todos los oficios pertenecen en común a ambos"


"La naturaleza de la mujer es, pues, tan propia para la guarda del Estado como la del hombre, y no hay más diferencia sino que aquella es más débil y este, más fuerte"


"Será preciso, por lo tanto, hacer que las mujeres se consagren al estudio de estas dos artes [la música y la gimnasia], formarlas para la guerra, y tratarlas en todo como a los hombres"

Me pregunto si Francisco Javier leyó alguna vez a Platón.

En su obra La República Platón sostiene que los gobernantes (como Francisco Javier) deberían ser también filósofos (como Platón).

O que los filósofos deberían ser, también, gobernantes.

¿Políticos filosofando?

¿Reyes-filósofos?

¿Mujeres gobernando?

¡Vaya acumulación de extravagancias encontramos en todas estas ideas de Platón!

¡Sus teorías y sus textos son del siglo V y VI antes de Cristo: pura antigualla!

Las palabras de Francisco Javier León de la Riva, en cambio, están de rabiosa actualidad...



miércoles, 22 de septiembre de 2010

PaRa PeNsAr...


"Dios es el silencio del universo, y el ser humano, el grito que da sentido a ese silencio"

(José Saramago)

miércoles, 30 de junio de 2010

MiS NiKe 3



"El anuncio televisivo de 1985 de Nike con Michael Jordan introdujo al deporte en el mundo del espectáculo: las secuencias fijas, los primeros planos y los cortes hicieron que Jordan pareciera suspendido en mitad de un salto, y producían la asombrosa sensación de que realmente sabía volar"




"La idea de utilizar la tecnología de las zapatillas deportivas para crear un ser superior, la idea de Michael Jordan volando por el aire con un movimiento suspenso, era la aplicación real de la capacidad de Nike para crear mitos. Estos anuncios fueron los primeros vídeos de rock sobre deportes y crearon algo completamente nuevo. Como dice Michael Jordan: Lo que Phil (Knight) y Nike han hecho conmigo es convertirme en un sueño".

 
(Naomi Klein: No Logo)

lunes, 10 de mayo de 2010

MiEnTrAs DuRa


"¿Y ahora hasta cuándo?", le preguntó él. Ella le contestó con un verso de Vinicius de Moraes: "El amor es eterno mientras dura".

(Gabriel García Márquez: "Sólo vine a hablar por teléfono")

viernes, 30 de abril de 2010

En SiLeNciO 6


"En mi caso, las claras aunque artificiales demarcaciones del paso del tiempo fueron las primeras en desmoronarse bajo la "presión" del silencio. Y cuanto más me adentraba en el silencio, más dificil me resultaba conservar la noción del paso del tiempo. Dejé de tener una percepción "normal" de cuánto tiempo había estado haciendo algo, de por qué continuaba con la tarea o me detenía. No era distracción y es posible que se viera acentuado por la escasa cantidad de horas de luz, pero me hizo darme cuenta de que nos hemos convertido en esclavos del reloj, de que dividimos ritualmente nuestros días y la ansiedad se apodera de nosotros, como le ocurría al Conejo Blanco de Alicia, si "perdemos" el tiempo. Es saludable recordad que se trata de un concepto muy moderno: hasta que la red ferroviaria se extendió por toda Gran Bretaña y los horarios se hicieron imprescindibles, no había una "hora nacional excacta"; el tiempo se medía por la luz diurna y en Oxford, por ejemplo, eran cinco minutos menos que en Londres. Cuando comprendí lo que me estaba ocurriendo sentí una gran liberación; me produjo una sensación de libertad, combinada con una especie de irresponsabilidad o de travesura casi infantil. Cuando llegué a la casa retiré el reloj del cuarto donde pasaba mis días, porque hacía mucho ruido y estropeaba el silencio. Las dos primeras semanas no paré de asomarme al otro cuarto para ver qué hora era, pero poco a poco dejó de interesarme".

(Sara Maitland: Viaje al silencio)


jueves, 22 de abril de 2010

En SiLeNciO 5


"En el mundo contemporáneo occidental es muy difícil pasar mucho tiempo en silencio en la propia casa; suena el teléfono, viene un amigo, alguien llama a la puerta con intención de pedir el voto, el cartero necesita una firma, se presentan los testigos de Jehová, vienen a leer los contadores, se termina la leche, hay que salir a comprar y la mujer de la tienda del pueblo tiene ganas de charlar un rato. En realidad es imposible. Eso sin contar lo que Byrd llamaba "urgencias": la urgencia económica de trabajar, de ganarse la vida, y la urgencia emocional del amor y la amistad. Mi vida era más silenciosa que antes, pero aún seguía chapoteando en las orillas del profundo océano de silencio cuya presencia comenzaba a intuir."

(Sara Maitland: Viaje al silencio)

miércoles, 21 de abril de 2010

En SiLeNciO 4


"Estoy sentada en el umbral de mi casita, con una taza de café, contemplando una extraordinaria vista de nada. Es maravilloso. Virginia Woolf, como es bien sabido, nos enseñó que una escritora necesita una habitación propia. Me parece a mí que no se enteró ni de la mitad. Yo necesito un páramo propio. O, como dijo una amiga, bastante enfadada pero sin duda sensata, cuando vino a ver mi última locura: "Sólo a ti se te ocurre, Sara... ¡no hay nada en 30 kilómetros a la redonda!".



No es verdad que no haya "nada": hay nubes de formas muy diversas, y el carrizo, la hierba, el brezo y los helechos se mueven cada cual a su manera al paso del viento, y los colores cambian, no sólo a lo largo del año, sino a lo largo del día, con la alternancia del sol y de las nubes. Aunque, en cierto sentido mi amiga tiene razón, y es la inmensa nada lo que me atrae. Observo y, al haber menos que mirar, lo veo todo mejor. Escucho la nada y detecto la armonía de sus ritmos y sus melodías silenciosas. El perfil recortado de la montaña, jalonada por los postes de teléfono y de la luz, contiene el silencio como un cuenco".

(Sara Maitland: Viaje al silencio)



Fotos: Casita y páramo en Escocia en donde Sara lleva 10 años a la caza del silencio.

martes, 20 de abril de 2010

En SiLeNciO 3


"La verdad es que todos llevamos una vida bastante ruidosa. La contaminación acústica figura hoy en el ideario ecológico junto a otras clases de contaminación que amenazan nuestra seguridad y nuestro bienestar. Pero, por cada persona que se queja de las prácticas aéreas de la RAF en vuelo rasante, de la inevitable música de fondo en todos los espacios públicos o del ruido intolerable de los vecinos y los borrachos que se pelean en la calle, hay cientos que necesitan un teléfono móvil, que eligen vivir rodeados de un ruido incesante, en sus casas o en sus oídos, y que se sienten incómodas o se asustan cuando se enfrentan al silencio. La "comunicación" (que significa invariablemente conversación) es el sine qua non de las "buenas relaciones". "Solo" y "solitario" han pasado a ser casi sinónimos; peor todavía, puede que "callado" y "aburrido" también empiecen a asimilarse como palabras con el mismo significado. Los niños desaparecen tras una pared de ruido: el de televisores y ordenadores en su propia habitación; los vagones para fumadores en los trenes se han convertido en "zonas tranquilas", pero incluso la gente que viaja en ellos lleva puestos unos auriculares".

(Sara Maitland: Viaje al silencio)


lunes, 19 de abril de 2010

En SiLeNciO 2


"El crecimiento orgánico también es silencioso. Las células se dividen, la savia fluye, las bacterias se multiplican, la energía recorre la tierra, y todo sin un murmullo. "La fuerza que como una mecha verde impulsa a la flor" es una fuerza silenciosa. El suelo, esa piel superficial, recibe el nombre de tierra y el planeta también se llama Tierra. Está vivo en su totalidad: late, palpita, empuja. Las esporas microscópicas de los hongos crecen, levantan el pavimento y derriban casas. Oímos el crujido del pavimento y el chasquido de las casas -las creaciones humanas son inevitablemente ruidosas-, pero los hongos crecen en silencio. Tal vez sea comprensible que el silencio nos aterre."

(Sara Maitland: Viaje al silencio)


domingo, 18 de abril de 2010

En SiLeNciO 1


"Todo crece deprisa y con fuerza. Y, naturalmente, crece en silencio. En nuestra cultura obsesionada por el ruido, es muy fácil olvidar que muchas de las principales fuerzas físicas de las que dependemos son silenciosas: la gravedad, la electricidad, la luz, las mareas, el movimiento invisible e inaudible del cosmos. La Tierra gira, y gira deprisa. Gira sobre su eje a unos 1.700 kilómetros por hora (en el Ecuador); orbita alrededor del Sol a 107.218 kilómetros por hora. Y todo el sistema solar gira a través de la galaxia, que a su vez gira a velocidades que apenas alcanzo a concebir. La atmósfera del planeta gira con él; por eso no nos damos cuentas de que está girando. Todo sucede en silencio."

(Sara Maitland: Viaje al silencio)


domingo, 28 de febrero de 2010

ViDa SiLeNCiOsA


"Observemos nuestra vida. Si alguno de nosotros contara el tiempo en que habla con los demás a lo largo del día se daría cuenta de que es sólo unos cuantos minutos, casi nunca una hora entera. Supongamos, con mucha generosidad, que nuestra "habla" de un día entero alcanza una hora; eso supone un silencio diario de nada menos que veintrés horas. Si ocho las pasamos durmiendo, quedan otras quince en que no utilizamos la palabra. En fin, que pasamos el noventa por ciento de nuestra vida sin decir palabra, encerrados en nosotros mismos. Y, sin embargo, durante ese silencio ocurren muchísimas cosas. Casi todo. Actuamos, tomamos decisiones, pensamos. Pero también hacemos cosas de las que ni siquiera nos percatamos. Por ejemplo, nos tragamos el miedo, refrenamos la ira, fantaseamos, juzgamos, nos impresionamos, controlamos las emociones -o las buscamos-, nos sentimos descontentos o contentos, alejamos nuestras angustias, metabolizamos las malas noticias, nos aceptamos, nos rechazamos, etc. Dentro del silencio nos volvemos más niños o nos confesamos lo inconfesable, hablamos con Dios, no nos avergonzamos de nuestros impulsos, no nos aterrorizan los tabúes, deseamos lo que nos prohíben los demás, nos entran ganas de matar, de hacer el amor, de escapar... Y todo eso mientras estamos sentados en un vagón de metro, cruzamos una calle, tomamos un café en un bar, aguardamos en la sala de espera, nos miramos en el espejo con el peine en la mano, encendemos un pitillo..."


(Vicenzo Cerami: Consejos a un joven escritor)


martes, 23 de febrero de 2010

CiTaS CrUzAdAs



"Escuché a Borges decir que recordaba que una tarde su padre le había dicho algo muy triste sobre la memoria: "Pensé que podría recordar mi niñez cuando por primera vez llegué a buenos Aires, pero ahora sé que no puedo, porque creo que si recuerdo algo, por ejemplo, si hoy recuerdo algo de esta mañana, obtengo una imagen de lo que vi esta mañana. Pero si esta noche recuerdo algo de esta mañana, lo que entonces recuerdo no es la primera imagen, sino la primera imagen de la memoria. Así que cada vez que recuerdo algo, no lo estoy recordando realmente, sino que estoy recordando la última vez que lo recordé, estoy recordando mi último recuerdo. Así que en realidad no tengo recuerdos ni imágenes sobre mi niñez, sobre mi juventud"

(Enrique Vila-Matas: París no se acaba nunca)



"Pues la memoria, en vez de un ejemplar duplicado, siempre presente ante nuestros ojos, de los diversos hechos de nuestra vida, es más bien un vacío del que de cuando en cuando una similitud actual nos permite sacar, resucitados, recuerdos muertos"

(Marcel Proust: En busca del tiempo perdido. La prisionera)


viernes, 15 de enero de 2010

MaMá PaTo



"Sin duda ha sido una excelente amiga de sus amigos, lo cual significa que no se habrá abstenido nunca de decirles, a cada uno, lo que no le pareciera bien de ellos. En eso consiste la lealtad también, en procurar que quienes uno quiere no se equivoquen demasiado o no se tuerzan, cuando uno cree que lo están haciendo"

(Javier Marías: "Los 100 años de una amiga")


jueves, 14 de enero de 2010

CiErTa EsQuiZoFrENiA


"De hecho, a menudo amar, a medida que uno crece, es ir desarrollando cierta esquizofrenia, porque por un lado el cerebro enciende las alarmas y avisa de las trampas que uno mismo se pone; pero, por otro, el corazón se emperra en seguir a lo suyo, encendiendo el mundo de colores y deshojándose como una trémula alcachofa"

(Rosa Montero: "Corazones de alcachofa", EL PAÍS Semanal)

martes, 15 de diciembre de 2009

CiTaS CrUzAdAs



"El único inconveniente de una muerte repentina, dijo bromeando, es que uno ha de tener sus bienes bajo control en todo momento para estar seguro de no dejar ninguno de sus secretos, por no decir inclinaciones, a la posteridad"

(Kjell Askildsen: Todo como antes)



"Resultaba paradójico, pero pocas cosas podían ser más reveladoras sobre las vidas de algunas personas que una muerte inesperada, un accidente o un achaque fulminante que permitiese a los demás descubrir objetos y conocer información que jamás habrían dejado de ser secretos si su dueño hubiese seguido viviendo. Que los vivos se enterasen de cosas sobre uno cuando uno ya no lo estaba era acaso una manera de no morir del todo, de seguir relacionándose o incidiendo, claro que con poco control sobre el momento o la manera y menos aún sobre las consecuencias. Por eso todo el mundo merecía al menos un día después del aviso, un plazo para destruir las pruebas que tan sacrificadamente supo ocultar, para arrojar al fuego el rastro privado de una vida que expiraba"

(Julio Fajardo: Reprobación del amor mundano)



"A través de las paredes podía oírle abrir cajones y armarios, supuse que miaría debajo del colchón, yo también lo había hecho. Al rato, entró en la cocina y preguntó si nuestra hermana no había dejado más objetos personales, cartas y cosas así. Contesté que estaban en el escritorio. Volvió a salir de la cocina, y cuando entré en la habitación con el café, estaba sentado en medio de un montón bastante grande de cartas, leyendo. Yo también había leído gran parte de las cartas, las que habían sido escritas por mi madre. De hecho, había escondido una que contenía tres frases sobre mí. Le sugerí que se llevara las cartas para leerlas en casa"


(Kjell Askildsen: Todo como antes)



Fotos: Kevin Dooley


miércoles, 9 de diciembre de 2009

PeRsOnAjEs LiTeRaRiOs


"Un puñado de personajes literarios han marcado mi vida de manera más durable que buena parte de lo seres de carne y hueso que he conocido. Aunque es verdad que cuando personajes de ficción y seres humanos son presente, contacto directo, la realidad de estos últimos prevalece sobre la de aquellos -nada tiene tanta vida como el cuerpo que se puede ver, palpar-, la diferencia desaparece cuando ambos tornan a ser pasado, recuerdo, y con ventaja considerable para los primeros sobre los segundos, cuya delicuescencia en la memoria es sin remedio, en tanto que el personaje literario puede ser resucitado indefinidamente, con el mínimo esfuerzo de abrir las páginas del libro y detenerse en las líneas adecuadas".


(Mario Vargas Llosa: "Una pasión no correspondida", ensayo introductorio a Madame Bovary)


jueves, 12 de noviembre de 2009

SeNsUaL MoRiBuNdA


"El sacerdote se incorporó para coger el crucifijo, y ella, entonces, alargó el cuello como quien tiene sed, y, pegando los labios al cuerpo del Hombre Dios, depositó en él con toda su fuerza expirante el más grande beso de amor que jamás diera. Luego el cura recitó el Miseratur y el Indulgentiam, mojó el pulgar derecho en el aceite y comenzó las unciones: primero en los ojos, que tanto habían apetecido todas las suntuosidades terrestres; después en las ventanas de la nariz, codiciosas de brisas tibias y de aromas amorosos; después en la boca, que se había abierto para la mentira, que había gemido de orgullo y gritado de lujuria; luego en las manos, que se deleitaban en los contactos suaves, y por último en la planta de los pies, tan rápidos cuando corría a satisfacer sus deseos y que ahora ya nunca más caminarían".

(Gustave Flaubert: Madame Bovary)



Imagen: Cleopatra moribunda (Guido Reni).