lunes, 31 de agosto de 2009

LiBrEtA aBiErTa


Ya lo contó Montse en su último post:

Que los momentos de dicha han de anotarse con celo en una libretita.

Para dejar constancia de ellos, para rememorarlos y enriquecerlos retrospectivamente.

Para que permanezcan, un poco más.

Y quizás también para que alguien algún día se asome a ellos desde otros ojos perplejos, como cuenta Bucay.

Han de anotarse, pues, y ha de quedar consignado cuánto duraron.



El último fue más bien una concatenación de momentos y duró cuatro días: del jueves al domingo pasado.

Imagínate un claustro perfecto de profesores, o para que no quede duda: un claustro ideal de profesores y profesoras.

Imagínate un Claustro Ideal Oficial, un C.I.O.

O sea, un Claustro en el que poder debatir ideas, compartir experiencias, aunar ilusiones, contrastar puntos de vista, y además, en el que poder aprender y disfrutar con ello.

¿Vas pillando ya lo de "ideal"?

Pues no creas: existió.

Existió de modo virtual, en la red, durante aproximadamente todo un curso escolar, celebrándose cada sesión en un blog diferente. Montse, de nuevo, en su penúltimo post, lo resume, al tiempo que hace una relación de los blogs en los que se llevaron a cabo aquellos debates.

Y existió también de modo real o -para hablar con corrección- de modo presencial.

Quizás ya no el Claustro incompleto, pero sí algunos pocos de sus miembros, que decidimos reunirnos en Madrid durante cuatro días.

En la foto estamos Ricardo, Montse, yo, Chelucana y Ana.

La foto la saca Isabel, que no quiso salir temiendo le cortara el fotógrafo la figura de tobillos para abajo.

Los seis pudimos permitirnos estar allí de jueves a domingo.



Pero el sábado tuvimos algunas incorporaciones de lujo, como la de Víctor y la de Juan.

Dicen que a medida que uno envejece pierde el interés por conocer nueva gente y se contenta con un grupo reducido y fiel de amigos, en los que sabe puede confiar y de los que no espera sobresaltos ni deslealtades.

Yo debo de seguir siendo muy joven, pues disfruto todavía conociendo nueva gente.



Aunque en realidad mentiría si dijese que esta amistad se ha forjado en cuatro días solamente.

Y es que sólo hemos puesto cara y voz a una amistad personal que se ha ido desarrollando poco a poco a través de los blogs y con ocasión de los CIO´s.

Sentados en una terraza de la plaza 2 de mayo nos entregamos a un juego: explicar qué nos había sorprendido más de cada cual, qué sorpresas o qué confirmaciones había supuesto para cada uno de nosotros el proceso de desvirtualización del otro que estaba teniendo lugar.

A mí me sorprendió la sensación de que no había abismo ni ruptura entre la identidad virtual de Chelucana, Montse y Ricardo (que eran los que conocía previamente) y su imagen fuera de la blogosfera.

Apenas algunos detalles, algunas variaciones mínimas.



Aprovechamos los días para reirnos y hacer un poco el payaso alguna vez, tal que aquí.



O aquí.



Por las mañanas yo solía quedarme dormido, pero me consta que el resto de la comitiva madrugaba y le sacaba provecho a los días.



Callejeamos.



Fuimos al teatro.



Y fundamentalmente recorrimos diversos cafés, bares, restaurantes y terrazas, paseando por Madrid nuestra conversación.

Hablamos de los claustros virtuales y de los presenciales, de la educación en las distintas Comunidades Autónomas (incluida la de Tyler, Texas), de películas y de libros, de nuevas tecnologías, de lugares para visitar, de política, de religión, de comida, de nuestras propias biografías, de todo un poco, de lo de acá, de lo de allá y de lo de maracuyá, entre café, coca-cola, caña, té verde, Nestea, agua o colacao.



El domingo Montse, Ana y yo cerramos el mini-claustro ideal presencial, almorzando en un restaurante de la calle Huertas.

Y nos despedimos.



De camino a Barajas fueron poco a poco asentándose en mi cabeza todas las sensaciones, conversaciones y pensamientos de los últimos días, como lo hacen los granos de arena en un balde con agua al revolverlo y dejarlo en reposo.

Ahí quedan, con su proyección al futuro y con su lugar en estos cuatro días que aún reverberan cual presente.

Llegué a Tenerife y los anoté en seguida en esa libreta de dicha que recomendó Bucay o Montse, o ambos.

Muy pronto regreso a Madrid.

Es por eso que la dejo así, la libreta: abierta.



12 comentarios:

Andriu dijo...

Las fotos, por cierto, son de Ana, de Montse, de Víctor y mías.

Ricardo dijo...

Excelente crónica la del viajito, hermano. Tengo varias preguntas para ti:

1-En la segunda foto, la del grupo fuera del teatro, ¿tenías ganas acaso de hacer tus necesidades? Lo digo por la postura rara en la que sales y con la carita de "apretao".

2-En la foto de la terraza de la Plaza 2 de Mayo, ¿qué clase de movimiento estoy haciendo yo? Espero que no fuera la simulación de cierta guarrería ibérico-española, ya no me acuerdo.

3-¿A que ya te has dado cuenta de cuál es mi secreto para estar tan guapo y tan fuerte? 4 diarios, jajajajajajaja.

4-¿Qué diantres hacíamos los dos con barbita y bigote de esos de los que pareces un maleante?

Gracias por el post, las fotos y por todo. Un fuerte abrazo.

Montse dijo...

Sé que no es un claustro perfecto, ni siquiera sé si es ideal, pero de lo que sí estoy segura es de que a mí me ha encantado y me he siento feliz en vuestra compañía.

Me fascina tu habilidad para mezclar palabras e imágenes y conseguir enganchar en la lectura y despertar las emociones, ALUCINANTE.

Hasta la próxima, un abrazo, Montse

Chelucana dijo...

¿Dije, "qué poco me sorprendes" en ese juego? :-) No es verdad. Aún me sigue sorprendiendo, como a Montse, tu natural forma de relatar en una secuencia de palabras e imágenes. ¡Qué cerca nos sentimos tod@s! ¡Y qué cerca estarás pronto de aquí! Te espero por los Madriles, amigo mío.
¡Aupa ese CIO!

Andriu dijo...

Ricardo, mosca cojonera, no espera menos de ti. Te responderé a tus preguntas, ya que hoy es mi primer día de... licencia: 1)Eso fue antes de entrar al teatro, si no recuerdo mal ¿quién era el que se moría por encontrar un baño y hacer sus necesidades? Yo no; 2) Si es verdad que pareces en posición de ataque, he comprobado que sientes debilidad por lo escatológico; 3) Aunque tomando 4 colacaos al día no me extraña, eso no debe de ser bueno para el estómago; 4)En cuanto a barbas, yo la tengo más larga. Oye, ¿te has dado cuenta de que nos damos más caña en la red que en el cara a cara? Si es que somos dos cachos de pan en realidad.

Montse: en cualquier caso hoy te deseo un feliz regreso al tuyo, real como tantos otros, estoy seguro de que estos encuentros nos cargan las pilas a todos. En cuanto al post yo sólo he activado la termomix, la mayoría de las fotos son de ustedes.

Cheli: muchas gracias por tu sorpresa, tras todo lo que ha llovido. Nos veremos en esos Mandriles, de los que tanto gusto. Iré para allá en octubre y te aviso.

Un abrazo, queridos claustrales.

Ana dijo...

Ay, Andriu, has conseguido sacarme sonrisas de nuevo con tus dulces palabras. Enhorabuena por esa habilidad para repartir ternura, por resultar tan cercano, por traer a nuestra memoria esos lindos recuerdos y sobre todo, por continuar sonriéndonos en la distancia (hasta aquí llega el cariño que transmiten tus palabras). Gracias por este entrañable artículo.
Estaré pendiente de tus artículos para seguir tus aventuras por la capi, a ver si descubres nuevos sitios para la próxima.

Andriu dijo...

Muchas gracias a ti, Ana. Me he propuesto hacerte caso en muchas de las cosas que he aprendido de ti en cuanto a TICS. Ayer fue el Picassa y el Flickr. Mañana me meto con el Reader de gmail. Poco a poco, pero sin pausa.

Un abrazo.

Olga dijo...

¡Qué pena no haber podido ir!. Tenía billete y reserva de hotel pero a última hora un imponderable me echó los planes al trasto. Habrá que hacer otro digo yo...
Menos mal que con tu crónica me siento un poco más cerquita de vosotros. Al final en educación, en claustros, en la web 2.0, o donde sea, lo que importa de verdad son las personas.

Jueves dijo...

Qué envidia...
Qué envidia...
Qué envidia...
Qué envidia...
Qué envidia...
Qué envidia...
Qué envidia...
Qué envidia...

Y así sucesivamente.

Y qué alto es Ricardo, jejejeje...

Andriu dijo...

Olga, qué pena, sí, nos acordamos de ti y de otros que no pudieron acudir por imponderables varios. Otra vez será.

Jueves: estoy seguro de que lo del coloso Ricardo lo dices para que yo también escriba: "Qué envidia, qué envidia, qué envidia...".

Un abrazo.

Ricardo dijo...

Jueves, si por buena altura consideras 173 cms...

Encima del cachondeíto de "inclito" ahora voy a tener que aguantar el de "coloso".

Andriu:

1- A fe mía que encontré un baño limpito en el teatro, hice muy buen uso de él y quedeme satisfecho para disfrutar plácidamente de la representación.

2- Sigo sin saber qué hacía y, sobre todo, decía en esa foto en que se ríen Cheli y tu hermano.

3- Yo no me refería a los colacaos... (que también son buenos, sin duda, y dan fuerza)

4- Sí, la tienes más larga que yo... la barba. No sé cuando empecé a adoptar el rol de mosca cojonera en este blog, pero la verdad es que me gusta mucho y me río, jajajajajajaja.

Un abrazo.

Andriu dijo...

Ricardo: no sólo están los cachondeítos del "ínclito" y del "coloso" (en llamas, si hay mechero de por medio); también está -no te olvides- el del colacao. Sigue de mosca cojonera, que le das sarao al asunto y a veces me vuelvo muy ladrillaco y hasta pedante.

Un abrazo.