lunes, 1 de febrero de 2010

HaNdKeRcHieF - LaDo


El Handkerchief-lado es cuadrado pero imprevisible en su comportamiento. Se alimenta de lágrimas, mocos, sudor, motas de polvo, y también de sangre. Es del color de los ojos de Carolina y por las noches se pliega dócilmente sobre sí mismo y permanece en el cajón de las bufandas, los echarpes y las pañoletas, junto a los suyos. Entonces sufre alucinaciones y sueña locamente que su piel ingrávida está recubierta –como por escamas- de fulgurantes y coquetas lentejuelas. Pero su solo atractivo es un bordado sobrio que lo circunscribe por sus cuatro lados como una frontera.


Y sin embargo algunas veces sale a hurtadillas a la calle impregnando el aire con colonia de fulana.


El Handkerchief-lado puede pasar toda su vida sin comer ni beber. Y sin embargo cuando bebe retiene para sí –como un dromedario- todo el líquido que ingiere: lluvia, el café de la mañana y hasta el vaho que empaña la lente de unas gafas antes de una película. Hoy por la mañana se ha hartado de semen.


Dicen que es cuando el gato se va que bailan los ratones. Y al volver a casa anticipadamente y examinar el verde descorrido del Handkerchief-lado en el cesto de la ropa sucia no he podido evitar imaginármelo como un pequeño ratoncito travieso que corretea y huye sigiloso por la casa, tan inquietante y tan cuadrado y tan impredecible no obstante en su comportamiento. Porque con el Handkerchief-lado uno no sabe nunca a qué atenerse. Tan pronto se enrolla sobre sí mismo cual esterilla como se despliega y se expande como la cola de un pavo real o se agita y contonea graciosamente en el aire.


Hace unas horas sin ir más lejos se ha introducido abruptamente en la boca de su dueña, Carolina, y con sus cuatro esquinas y su alocado sueño de lentejuelas ha desalojado de allí todo su aliento. Hasta que ella por fin ha dejado de moverse.



11 comentarios:

Anónimo dijo...

ANDRIUUUUUUUU....que tengo un libro para ti; lo "tienes" que leer. ¿Te lo mando? en cuyo caso, "¿ánde?"
Es el de París no se acaba nunca, de Vila-Matas, una joya muy ad-hoc para tu momento.
(Siento estar tan parca en palabras últimamente, pero tengo al niño ingresado y entre una cosa y otra no doy más de sí)
Saludos y un abrazo especial para Montse,
Rbc

Anónimo dijo...

Brutal! (de bruto también)

Un pequeño comentario, una pijería:
el "Hoy se ha hartado..." hace referencia a un tiempo anterior a "Hace unas horas sin ir mas lejos..." Quizá esa separación temporal se refleje mejor poniendo "Esta mañana se ha hartado..." o "Hace un rato sin ir mas lejos..."

Oye, tienes que poner un par de rombos cuando escribas algo de este estilo, jejeje... No se ve mucho comentario. Dejaste a la gente muda.

Andriu dijo...

Rbc: muchas gracias por acordarte de mí al leerlo. Me suena que lo tiene mi hermano, pero si no es así ya te paso mis señas que me encanta recibir regalos (y hacerlos). Espero que no sea nada grave lo de tu hijo y que se recupere pronto.

Cizañas: me alegro que te guste. Es un ejercicio de clase para mañana. Había que inventar un ser o criatura para un Bestiario. Tomo nota de tu sugerencia, que me parece apropiada y corrijo la frase por: "Hoy por la mañana se ha hartado de semen".

Un abrazo.

Montse dijo...

Rbc qué le pasa a tu hijo, espero que no sea grave y que se recupere pronto, por aquí se te echa de menos. Un abrazo gigante para ti y el nene.

Andriu: muy apropiado el color porque estás de un viejo verde, jajajaja.

Cizaña: mudos/as, ya sabemos cómo se las gasta Andriu. Primero se inventa a Silvio y ahora ya directamente siendo él mismo muestra su esencia más pura, jajajaja.

Abrazos para todos/as, pero lavense las manos antes, por favor, jejejeje.

Andriu dijo...

Montse: ¿viejo verde? En el microrrelato hay más violencia que sexo. Eso sin contar que una cosa es la edad del narrador y otra la del autor (por no hablar de sus ideas, sentimientos o conducta). Carolina, además, no es ninguna niña. Las niñas no se dedican a hacer esas cosas cuando su marido o pareja se ausenta de casa.

(En resumen: que tengo mis dudas razonables acerca de si se entiende o no el texto)

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Yo creo que tienes una obsesión con el semen y la sexualidad masculina. Como queriéndote probar constantemente que puedes o, incluso, quieres. Piénsalo, los grandes deseos pueden permanecer muy ocultos y desvelarse en pequeños detalles.
Es un buen texto que se ve coartado por esa imperiosa necesidad de, de repente, decir semen. Soltar la palabra que guarece expectante.
Como si de un chiquillo se tratase, que no espera el momento para lanzar un caca, culo, pedo, pis. Semen.

Andriu dijo...

Semen: la palabra "semen" en el texto me parece fundamental y su utilización está totalmente justificada, casi diría que es necesaria. En primer lugar, porque impacta al lector, al romper con el tono "naïf" y casi infantil de la descripción anterior del pañuelo, y le hace con ello sospechar que lo que se cuenta en el relato no tiene nada de inocente, ni de vaporoso, ni de hermoso. En segundo lugar, porque es la pista que permite reconstruir (junto a otros indicios) la historia que ha tenido lugar en la casa de Carolina mientras su marido o novio se ha ausentado de ella. En suma: que cumple una función clara y si recurro a esa palabra no es por el capricho o antojo de decir "caca, culo, pedo, pis... semen" sino con un propósito claro. Me parece bastante exagerado por tu parte decir que ves en ello "una obsesión con el semen y la sexualidad masculina".

En cualquier caso te agradezco tu crítica. Cuelgo aquí algunos textos que hago también para eso: para recibir críticas y aceptarlas cuando me parecen oportunas.

Un abrazo.

Montse dijo...

He vuelto a leer el relato y efectivamente, creo que no lo entendí bien.

La primera vez lo leí deprisa y entendí que alguien contaba los usos que puede tener un pañuelo y el uso que le había dado él en esta ocasión.

Ahora, tras tu suave regañina, he vuelto a leerlo y creo que el pañuelo además de para recoger el semen de la infidelidad ha servido para ahogar a la infiel, ¿es eso? La primera vez no me percaté de esto. Es que algunos/as no tenemos la suerte de vivir del cuento (nunca mejor dicho en tu caso, que te dedicas exclusivamente a contar historias).

Un abrazo y perdón por mi torpeza. ¿He recuperado, profe?

Andriu dijo...

Montse: ¡Ahora sí! El narrador es pareja (marido, novio, da igual) de Carolina. Se va de casa y al volver "anticipadamente" descubre el pañuelo de Carolina manchado de semen en la ropa sucia. Luego la asfixia con ese mismo pañuelo. Una infidelidad no justifica un asesinato pero es que el narrador esta un poco "chief-lado". Y el pañuelo sirve para personificar rasgos de él (su locura) y rasgos de como él la ve a ella (colonia de "fulana", atractivo "sobrio"). En fin, que no es un tipo muy simpático que digamos. Por eso me pareció muy simplista confundir narrador y autor. Flaubert dijo "Madame Bovary c´est moi" pero las cosas no son siempre así. La literatura sería en tal caso mucho más aburrida.

En cualquier caso he de admitir que el texto es de los que requieren una lectura muy atenta o una segunda lectura. Al profe le gustó pero me dijo que tenía que pensar hacia quién quería escribir y si quería hacerlo para lectores que llevan a cabo una segunda lectura de los textos o no.

Por ahora una de mis mayores dificultades al escribir está siendo ésa: marcar la frontera entre lo excesivamente evidente y explícito, por una parte, y lo excesivamente críptico, oscuro o implícito.

Y este texto, lo admito, está en ese límite. Así que le subo lanota a sobresaliente.

Un abrazo.

Montse dijo...

Gracias profe, es usted muy comprensivo, así da gusto.

Un abrazo, Montse

Andriu dijo...

Y usted muy aplicada, así da gusto. Igual hasta me pienso lo de hasta los 67.

Un abrazo.